Tormentas, lluvias, ríos por los prados… Llevamos una temporada bastante complicada en cuanto a las posibilidades de pescar.
Y más o menos íbamos salvando las jornadas hasta hoy.
El río estaba óptimo pero hacía un viento norte que iba a complicar mucho las posibilidades de pesca.
Y para rematar la jornada, mi «asistente personal» decidió suicidarse…. En resumen ¡¡Todo mal!!.
Pero así es la pesca y días como este hacen que uno tenga más ganas de volver al río y medirse con las truchas.

