Desde siempre sentí una atracción inexplicable por la pesca, aunque nadie en mi familia la practicaba. Un día, en el río, vi a un pescador moviendo la caña con una elegancia hipnótica. Dijeron que era pesca “a látigo” y que no merecía la pena… pero yo no pude quitármelo de la cabeza.

Compré mi primera caña de mosca y me lancé de cabeza, tropezando mil veces hasta que encontré a mis primeros maestros, que me abrieron las puertas a un mundo completamente nuevo. Allí descubrí no solo cómo lanzar y montar moscas, sino los valores profundos de esta forma de pescar: el respeto, el aprendizaje constante y la magia de devolver cada pez al agua.

Desde entonces no he parado: me formé como instructor, creé el primer podcast en español de pesca a mosca y sigo compartiendo mi pasión en vídeos y en el canal de YouTube de WaderPeople.

Lo que empezó como una simple curiosidad se ha convertido en un viaje apasionante que aún continúa… y esto no ha hecho más que empezar.